La anestesia junto a la asepsia y los antibióticos han permitido un desarrollo espectacular de la cirugía en los últimos años. Desde la antigüedad se han utilizado métodos para evitar el dolor. En los últimos años los avances en el conocimiento del estado del paciente (estudio preoperatorio), en la aplicación de anestesia sólo en las zonas a operar (anestesia local y cirugía mayor ambulatoria) y en el seguimiento postoperatorio han facilitado las intervenciones quirúrgicas y reducido el riesgo asociado.

 

  Alrededor de 1846 se comienza a utilizar en Europa y USA la anestesia con éter.

La práctica de la anestesia se limitaba a administrar éter usando una mascarilla y controlar los signos vitales con un estetoscopio y un manómetro de presión, evaluando el estado de conciencia a través del tamaño de las pupilas.

Con el tiempo la anestesia ha tenido un avance espectacular desarrollando medicamentos cada vez más seguros, con menos efectos adversos y modernas tecnologías que permiten mantener un control absoluto de las funciones vitales, permitiendo que las cirugías o procedimientos habitualmente dolorosos, puedan ser realizados con la máxima seguridad.


¿Qué es la anestesia?

Anestesia es la ausencia de sensibilidad al dolor. Ésta puede ser inducida por fármacos o combinaciones de ellos, administrados por diferentes vías y dosis, dependiendo de para qué y dónde se necesita bloquear la sensación de dolor.
 

volver al inicio


¿Cuántos tipos de anestesia hay?

Básicamente 3:


Anestesia local.
Es el procedimiento por el cual se insensibiliza sólo la zona donde se realizará el procedimiento, sin alterar el nivel de conciencia.
Hay varias formas de anestesia local. Dentro de las más conocidas tenemos las gotas anestésicas que usan los oftalmólogos, las pomadas que se aplican en la piel antes de practicar una punción y la que se administra por medio de una inyección en los procedimientos dentales, para suturar heridas, realizar biopsias de piel o drenajes de abscesos.


Anestesia regional.
Consiste en la aplicación de medicamentos anestésicos que bloquean grupos de nervios o una zona de la médula espinal, con el objetivo de anular el dolor en una parte específica del cuerpo, (ambas piernas, zona abdominal baja, un brazo, etc.) Un buen ejemplo es la cirugía de la mano en la que se infiltra el plexo braquial ubicado en la base del cuello para anestesiar completamente la extremidad superior.

Otro tipo de anestesia regional es la anestesia espinal, en sus 2 variantes, la subaracnoídea o raquídea y la epidural, la que permite anestesiar zonas más amplias del cuerpo, como todo el hemicuerpo inferior.
Es usada ampliamente en anestesia obstétrica, urológica o en cirugías de las extremidades inferiores.


En este tipo de anestesia el paciente permanece despierto o con una sedación suave, sin sensación de dolor, de tal modo que la persona esté más tranquila, relajada y en ocasiones hasta dormida durante la intervención.

Anestesia general.
Consigue un estado de inconsciencia total, utilizando una combinación de gases que se inhalan y medicamentos, que se administran por vía endovenosa, que producen un bloqueo de todas las sensaciones de dolor y relajación muscular. Este tipo de anestesia es usado en una amplia gama de cirugías que van desde la apendicectomía hasta complejas operaciones cardíacas.

 

volver al inicio

 

 

 

 

¿Quién administra la anestesia?

 

 

  La anestesia local puede ser administrada por el profesional que realiza el procedimiento, por ejemplo el cirujano antes de extirpar un lunar o suturar una herida.

 

volver al inicio



En el caso de la anestesia regional y general, la técnica la realiza un médico anestesiólogo.


¿Qué tipo de anestesia es la mejor?

No existe un tipo de anestesia mejor que otra, existe la anestesia adecuada a las condiciones de salud de la persona y a la intervención a realizar.

 

volver al inicio



¿Qué riesgos tiene la anestesia?

Actualmente, gracias a los avances en esta área de la medicina, la anestesia es un procedimiento muy seguro y flexible por lo que se adapta a las necesidades individuales de los pacientes.

 

volver al inicio

 

 

  ¿Cómo se puede ayudar a disminuir los riesgos de la anestesia?
 

 

 

Todos los antecedentes de salud, particularmente los referentes a problemas cardíacos, respiratorios, renales, endocrinos y las intervenciones quirúrgicas anteriores.

Alergias a algún medicamento, alimento o material para elegir los fármacos que se va a usar.

Medicamentos tomados habitualmente, nombres y dosis, para evitar la interacción de drogas.

Si fuma, bebe o si ha consumido drogas.

Experiencias con la anestesia en intervenciones previas.

Reacciones adversas a la anestesia de cualquier familiar. Algunas reacciones adversas a anestésicos dependen de factores hereditarios.

Si padece en la actualidad alguna enfermedad o infección.

 

 

Muy importante: Ante cualquier duda consulte con su médico

volver al inicio